Marionetista chileno autodidacta, hace más de 15 años realiza un trabajo de búsqueda basado en el deseo de recuperar el títere como expresión teatral y de utilizar material de reciclaje. Todo ello con el fin de que el propio arte sirva como estímulo para crear conciencia sobre la Naturaleza y soluciones para resolver el problema de generar tanta basura.
Como artista de calle, ha llevado sus títeres por toda Hispanoámerica, Canadá y Europa, acercando al público al arte del teatro de títeres, además de impartir talleres y laboratorios con material reciclado. Entre sus montajes más populares, destacan La vida depende de un hilo y La recicleta. Y es precisamente este último el que llegará a Titirimundi.
Cautivador espectáculo visual sobre dos ruedas, La recicleta es un montaje lleno de sorpresas y personajes que se reencuentran, dando vida un pequeño teatro de marionetas montado sobre una antigua bicicleta. Fantasía, ilusión, poesía…